Mucho tiempo precisamos
para embarcarnos en nuevos barcos
Un peaje nos levanta la barrera
al estar listos para zarpar
Funda-Mentalmente te advierten
sobre lo que hay que llevar:
Un ancla, un reloj viejo
unos gramos de paz y tranquilidad
que no sabemos cuando puede ser oportuno cargar
y pocas veces esta demas,
un poco de entusiasmo para con el mar
y amplias ganas de devorar,
fugaz e inofensivamente feroz.
Una vez en altamar
dedicarnos a no pensar de mas
que cuanto más liviano estas
más fluido viajas
y todo correrá…
“Vas cruzando las fronteras,
sin darte cuenta quizás”
Aprehendí de un maestro que no se
si algun dia sabra, todo lo que
es capaz de enseñar.
Pero pará! Llega el momento
y hay que utilizar el ancla para
A-Guardar-.
Primordial es sacarla antes
de traspasar esa línea fenomenal
que mantiene el equilibrio
requerido por el lobo para que
no escape de la estepa
a atacar a los que flotan
en el mundo trivial,
“el mundo feliz”.
No hay más palabras en mi boca
que las que digo.
Aun no logre comprender exactamente
donde y cuando frenar.
Algunos tardamos en parar
pasandonos de la raya
y luego miramos para atrás
con medio ojo jovial
y uno y medio ajeno, desde el “más allá”.
Esta bien si te pasas!
Vinimos a errar para después
recordar y llegar a percatar
lo poco que importas aca
si vos mismo, no te amas.
Ultimo “consejo” o como lo quieras llamar
Tomalo o dejalo
pero No pequemos de mas,
un soberbio tsunami
nos alejara de la realidad(por asi llamar…)
El entendedor de todo o casi todo
Nos delego una mochila con la estampa que dice:
“No existe una escuela que te enseñe a vivir”.
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